d) Vínculos y Amigos CTC

 

 

VÍNCULOS Y AMIGOS CTC

 

Uno de los preceptos de valor que desde su origen han mantenido a la CTC institucionalmente sólida ha sido, sin duda, la lealtad y el valor de la palabra empeñada; y aún cuando el crecimiento de la Organización fundado en una actitud constante de lucha y en ciertos momentos, de enfrentamiento hacia quienes representaron un adversario en contra de las nuevas formas de obtener mejoras sindicales acordes a los conceptos de un sindicalismo nuevo frente a un sistema sindical tradicional, y a un sistema Empresarial que de origen lo percibe como un potencial enemigo de sus intereses económicos, pero que reconoce la legitimidad de la lucha sindical como una forma de defender los derechos de los trabajadores ante las condiciones económicas derivadas de las crisis económicas que se suceden en México desde mitad de la década de los setentas; desde siempre, la CTC ha tenido el reconocimiento de propios y extraños como una Organización que sabe cumplir cabalmente sus compromisos.

Desde su origen, la lucha del Sindicalismo Nuevo ha tenido muy claros estos principios de valor, por lo que esta lucha no es anárquica como algunos de los movimientos sociales surgidos en la época, tampoco engañosa como la que pretende hacer de la lucha de clases el instrumento “de reivindicación de los bienes de producción en beneficio de la clase trabajadora” pero a costa de la desaparición de un grupo de los detentadores de esos bienes de producción, solamente para ser sustituidos por uno nuevo (los líderes de los partidos y gobiernos comunistas como el caso de Cuba o la desaparecida U.R.S.S.), ante la imposibilidad de resolver la contradicción que representa en sí misma el reunir en una sola persona la calidad de “dueño” y de “trabajador”; de dirigir la actividad económica y de ejecutarla; de regular equilibradamente la contraprestación que corresponde a cada uno de los factores de la producción cuando se ejecuta una o la otra, sin una dialéctica que resuelva adecuadamente la condición humana, natural o desviada, que convierte al hombre en el lobo del hombre, como lo señalaba Thomas Hobbes (Leviatán, 1651).

Sin cuestionar la validez de los postulados que en el mundo y en México propugnaron algunos de los movimientos sindicales independientes, pero reconociendo también la validez del sistema de Derecho sostenido en una Constitución que, antes de la transformación económica que actualmente vivimos, representó ante el mundo el resultado mejor logrado de los conceptos del Derecho Social orientados a la protección de las clases económicamente débiles, obrera y campesina; el Movimiento del Sindicalismo Nuevo dio origen a una postura equilibrada, que reconoce que la posibilidad de que el trabajador obtenga mejores condiciones laborales se origina a partir de un sector empresarial capaz de participar competitivamente en el –en aquella época- incipiente proceso de reconversión industrial seguido por el de globalización de la economía, que si bien ya venía ocurriendo en el mundo, en México iniciaba a partir de los primeros Tratados de Libre Comercio, (TLCAN 1992); por lo que gradualmente a través de los diferentes momentos de su historia, al tiempo que fue ganando el reconocimiento y la confianza los trabajadores, ha ido encontrando además las coincidencias de su lucha, de sus principios, de sus conceptos, no solamente en las organizaciones obreras hermanas, sino también de los sectores gubernamental y empresarial, logrando incluso salvo algunos de los más radicales, el respeto de los adversarios, convirtiéndose así el movimiento del Sindicalismo Nuevo en el pionero de una nueva etapa de la lucha sindical, orientado a promover la unidad de las diferentes organizaciones obreras en México, cuyo trabajo en ese sentido, ha dado como resultado la creación de estructuras tan importantes como el Congreso Laboral del Estado de México (CLEM), y la delegación del Congreso del Trabajo en el Estado de México.

En el marco de la coincidencia de estos conceptos de valor, la CTC ha establecido vínculos y nexos de amistad y respeto, en lo personal e institucionalmente con los principales actores que figuran e interactúan en el ambiente laboral (sindical, empresarial, jurídico y gubernamental), social y político de nuestro País, y a través de este espacio, sin detrimento del reconocimiento que nos merecen muchos de los que aquí no aparezcan específicamente mencionados debido a su multiplicidad numérica o a su discreta cercanía, queremos expresarles nuestra gratitud a la confianza, respeto, y porqué no reconocerlo, al apoyo y estímulo que con su AMISTAD nos han brindado.

 

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